Dios obra en maneras misteriosas, y de la noche a la mañana han renovado ese ambiente cowboy western spaguetti que tenía Chop’s de la calle ‘72 en Maracaibo, y le aplicaron una reingeniería de puestos, acabados en las paredes, e iluminación.
Hoy pasamos por allá a darnos una cena “tempranera” aprovechando lo del cambio del huso o abuso horario en Venezuela, como a las 6:30pm. Es cierto, sigue siendo el mismo Chops, con las hamburguesas exquisitas hechas al instante, los patacones verdes o maduros, y muchos tequeños. Pero ahora está más ámplio, más colorido, más luminoso y mucho menos ochentoso.
Felicidades a la gentecita de Chops, por el rediseño y la nueva imagen —se me olvidaba que hasta los vasos son diferentes. Valió la pena hacer el gasto, porque igual llegan los mismo clientes y más, pues la calidad se mantiene y hay más espacio, confort e iluminación. Al fin, ya no me vendrá a la mente Clint Eastwood en The Good, The Bad and The Ugly cuando compre tequeños.