El Increible Julk

Marzo 7, 2006

Si, así le dicen al personaje de Marvel en Colombia: Julk. Y como ávido lector de comics desde pequeño, alguna vez hasta me disfracé de Hulk aprovechando que estaban tumbando una pared en mi casa, y me saqué hasta una foto. Las cosas de la niñez, influenciadas por la tv de aquellos años, cuando veia la saga original de Battlestar Galáctica en la cual Starbuck era un hombre, y pasaban Hulk con ese actor que hacía del sobrino del marciano Tío Martin.

Pues bien, me disfracé de Hulk completo: me pinté de verde, rompí un blue-jean que me quedaba pequeño, y con un corcho quemado me pinté una sola ceja. Lo demás fue fotopose y como dos meses riéndome del episodio.

Ahora me he vuelto más como Hulk, es decir, gordo y verde. Adoro las hierbas, en todos sus matices y formas: albahaca, perejil, cebollín, orégano, estragón, romero, salvia y menta nunca faltan en mi despensa. Secas o frescas, según la receta y lo que desee lograr. Me he dado cuenta que las hierbas secas generan más percepción retronasal que las frescas en algunos casos, pero en general procuro usarlas frescas.

Hace un par de días acompañé a mi mamá al supermercado, y compré un montón de sobrecitos de albahaca Agriquisa, para hacer pesto. Ya tengo un buen aceite de oliva extra virgen de 0.7% de acidez, un buen pecorino, ajos frescos, y me faltan nomás los piñones, que normalmente cambio (si no los encuentro) por nueces. El otro día se me ocurrió probar con almendras, pero el aroma terminó siendo desagradable pues el perfume de la albahaca se diluye perceptiblemente… Cosas que pasan.

Cuando hago pesto, siempre tengo a mano unos frasquitos de vidrio, para regalar. Procuro quitarles las etiquetas, y lavarlos bien con agua caliente para eliminar cualquier rastro del anterior contenido. Por supuesto, estos frasquitos no duran nada: mi mamá y mis tías, en especial la monjita comen pesto a raudales, simplemente con pan fresco o viejo, y mozzarela. Claro: un buen café, junto con una buena conversación, resulta en una combinación ganadora del mejor premio imaginable.

Una hierba a la cual si le tengo distancia es el cilantro. Una vez traté, por influencia de un programa de tv de cocina mexicana y de un vendedor de esquina que me regaló casi un kilogramo de la hierba por mil bolívares, de hacer una salsa de cilantro al mejor estilo azteca. Lo único que puedo decir es que es bueno el cilantro, pero no tanto: resultó incomible, pero sirvió de base para varios platos y sopas diversos.
El único inconveniente con las hierbas es que a veces terminan en los espacios interdentales, o en las caras vestibulares de los dientes anteriores. Por eso siempre es bueno maridar un buen plato con hierbas y el mejor vino posible, junto con la grata compañía de una confidente que te indique, con su sonrisa, que tienes algo verde en los dientes.

Vinicio del Carmen es el nombre del Chevy Nova ‘75 de mi esposa. Su nombre viene del linaje familiar: los varones de su casa se llaman todos así, desde su bisabuelo hasta su sobrino, menos los perros. Vinicio del Carmen, o simplemente el Nova siempre ha sido un amigo fiel, en las buenas y en las malas. Fue adquirido por el difunto suegro durante los ’80s, de segunda mano, convirtiéndose en uno más de la familia. Hoy se le dañó el motor, un Chevrolet 6-en-línea 250 (4.1L).
A la muerte del suegro en 1989, quedó en manos de la suegra, la cual nunca le desamparó. Le reconstruyó toda la latonería, motor, caja y tapicería. Yo le ayudaba siempre: llevándolo al taller, buscando repuestos o incluso llevándolo a hacer cambios de aceite; total, mi interés era en su hija, no tanto en el carro, pero igual valía la pena. Luego que nos casamos, la suegra comenzó su proceso de jubilación, y como ella y mi esposa siempre andan juntas, y en nuestra casa hay más espacio de estacionamiento, el Nova fue quedándose y quedándose, hasta que se estableció aquí con nosotros.

Hace 4 años, cuando le hicimos el último gasto mayor al motor (empaques, nuevo carburador, distribuidor con encendido electrónico al fin, además del servicio rutinario de fluidos y entonación), además de ponerle nuevos discos de frenos (pues tenía los originales de casi 30 años de uso), nos fuimos con él a Mérida por la vía de Los Andes, a través del Páramo del Pico del Águila. Fue increible ver como se aferraba a las curvas, y mejor era el asombro de la gente en el Pico al llegar con el Nova entre camionetotas del año, mucho carro nuevo y el clásico echando pinta… Gracias a ese viaje, y a su color blanco se le apodó El Nova de las Nieves XD.

En el 2004 el carro sufrió un gran accidente: un roble de casi 30 metros de alto, durante un chubasco, cayó sobre el Nova. Sorprendemente, el único daño que sufrió fue un retrovisor lateral roto, y una abolladura menor en el capó. De igual manera, el accidente afectó unas líneas eléctricas de alta tensión, y hubo que esperar a la intervención de bomberos, compañía eléctrica local y policía municipal y regional para rescatar al Nova. Fue un episodio espeluznante, digno de un guión para Planeta Feroz. Al final, los bomberos con hacha, sierra y segueta lograron liberar a Vinicio del Carmen; a mi me tocó entrar en la fronda del auto con los efectivos, luego meterme en el carro y sacarlo de manera impecable en el trayecto que habían hecho entre palos y cables rotos. Fue especial como la gente aplaudió, cuando el Nova salió impecable, apenas con unos rasguños. Ahí surgió el apodo del Nova de los Bosques.

Durante el 2005 prácticamente nos quedamos solamente con el Nova, pues el Renault 11gtl mi carrito europeo, estuvo entre una latonería que fue más robo que arreglo, y mis fallas económicas, parado casi todo el año. A pesar de que el motor del Nova no había sido evaluado desde el 2003, y que fue reparado en 1999, nada lo detenía. Solamente pedía agua, gasolina, un cambio de aceite cada 4 meses y completar el fluido hidromático de la caja y dirección, gracias a ciertas fugas menores que uno nunca arregla, para darle caracter al automóvil.

Hace un par de días, la base de la batería del Nova colapsó, a causa de una fuga no detectada en la parte inferior del acumulador, que derramaba ácido lentamente. Entonces decidí estacionar al Nova durante el fin de semana, mientras compraba una nueva base y procedía a instalarla. Hoy, con la batería arreglada y la base en la mano, un herrero en 10 minutos instaló la pieza en su sitio y todo estaba en aparente orden, pero la sorpresa vendría al atardecer. Esta noche, al salir con mi esposa hacia la casa de unos amigos, extrañamente encendió la luz de falta de presión de aceite en el tablero; dado que hacía como 6 años que no veía esta falla, no lo pensé dos veces y paré en un kiosco en la Autopista Nº 1 por donde transitaba, para comprar dos potes de aceite SAE 50 monogrado, que yo mismo le puse al motor sin apagarlo. Tristemente, el mal ya había hecho su trabajo: en cuanto arranqué y se lubricó mejor el motor, fue obvio que el desgaste de los cilindros era mayor al usual, y la luz en el tablero era un fugaz indicador del inminente infarto, que se apagó mientras una nube de humo azulado surgía del escape. Simplemente, me devolví y llamé a mi mecánico y primo hermano Sisoes, para concertar fecha y hora del desarmado.

Escribiendo este post, me dice mi esposa que Los Leones del Caracas han ganado la Serie del Caribe. Es una sonrisa entre tantas caras largas, que sienten la fatal falla del Nova. Resulta interesante que en todos los noticieros y comentarios siempre nombraban al equipo como Leones del Caracas; solamente fue hasta hoy, que estaban a un juego de ganar la Serie, cuando les denominaron Los Leones de Venezuela. Por otro lado, se sintió la ausencia de ChequeAlegreVEneZolano en el evento; quizás resultó mejor, porque así no les contagió con su usual racha de mala suerte.

Dirán ustedes: ¿y por qué se llama Vinicio del Carmen? porque su placa original comenzaba con VDC. Luego fue el Nervamóvil, por la suegra; después vino El Nova de las Nieves, El Nova de los Bosques y al final quedó El Nova.

El corazón del Nova ha muerto pero como dijo ChequeAlegre, por ahora. Larga vida al Nova. Y al Renault que se agarre, porque allá voy.

Los Coliformes del Queso.

Febrero 2, 2006

A causa de un correo electrónico que mi primo Lex me envió, diciendo que resultaba mejor beber cerveza o cualquier bebida espirituosa que agua, pues al cabo de un año tomando agua acumulabas el aproximado de 1Kg de coliformes fecales ingeridos, recordé cuando me di cuenta que todos comíamos excrèment de tanto en cuanto.

Como buen maracucho, consumo mucho queso. Aquí los productos lácteos son parte de la vida; aparte del suero de leche, que es “exportado” para los hermanos guaros y gochos, todo lo demás es usado y consumido en cantidades extremas. La crema, la leche, la mantequilla, la cuajada, y el queso en cualquier denominación (flojo o fresco, semi-duro, madurado, concha negra o roja, de año, amarillo, rallado, chizgüis o fundido, toncha, palmita, de “huequitos”, chillón, mozzarela, guayanés, “crineja”, parmesano, gouda, “de bola”, azul, brie, amarillo kraft, pecorino, parmesano, manchego, de cabra, de búfala, etc.) son parte integral de la gastronomía marabina y zuliana, junto con el plátano, el pescado, el chivo, el coco, la carne, el pollo, los ajíes “misteriosos” y el “achote”.

Tenía como 8 años cuando mi tía Mayra vino a vivir con nosotros; se estaba mudando, pues acababa de llegar de Francia donde se había titulado en técnico superior en lácteos, gracias a una beca Gran Mariscal de Ayacucho. Comenzaban los ‘80, y el boom petrolero de los ‘70 todavía impulsaba la economía, aunque menos que antes. Consiguió trabajo luego de poco tiempo, como técnico de control de calidad y alimentos en una empresa de lácteos; su labor consistía en diseñar las recetas de ingredientes activos para hacer este o aquel queso, de acuerdo a las especificaciones de producción.

De esta manera mi tía Mayra, durante los ‘80 y parte de los ‘90, fue la que inició la producción de quesos de alta calidad en el Zulia. Importaditas de Francia, trajo técnicas novedosas que adaptaron a los requerimientos de la zona. Mayra y su amiga Delia (Chila para los allegados) instalaron la primera planta de procesamiento de leche por UHT (ultra-high temperature) con empacado en Tetra-Brik en Machiques, y hasta le trabajó a la fábrica de quesos Flor de Aragua, la de los frailes esos que salen por tv con una carreta más.

Un día, cuando la tía Mayra recién comenzaba a trabajar, llegó con una diarrea imparable; estuvo como tres días directa, y mi abuela (que era su médico de cabecera, y que de paso cumplía año el mismo día) tuvo que hacer imposibles para detenerle la infección gastrointestinal que tenía. Fue de verdad un susto, pues la mujer estuvo al borde de la deshidratación severa. ¿La causa? una prueba de quesos palmita, que estaba en desarrollo. Ahí fue que me explicaron lo siguiente.
Los huequitos del queso son producidos por el CO2 que generan los coliformes fecales del cuajo, es decir del queso en proceso de fabricación. Para producir esa miriada de huequitos del tamaño correcto que resulten agradables a la vista, junto con el sabor y la textura característica del producto, es necesario controlar la cantidad de estos microorganismos en la mezcla, además del tiempo de maceración y otras variables como temperatura, etc. Por supuesto, además de las pruebas de laboratorio, hay que realizar ciertos chequeos organolépticos que, por supuesto, tenía que hacer la francesita.

Dado mi asco por lo descrito, para quitarme mi impresión me contaron de otra tía (ya difunta), oriunda de la zona de La Cañada, que no comía queso porque en la hacienda donde le criaron, las moscas eran las que prácticamente le daban el carácter al queso producido. Después me introdujeron al queso azul, al parmesano reggiano, y a otros productos lácteos. Aprendí que los zapatos deportivos sudados huelen y de hecho atraen a los mosquitos tanto como ciertas cepas de queso, y que hasta hay gusanos que tienen su cuota en la maduración de algunas delicatesses.

Mayra tuvo su último trabajo en la industria láctea con la New Zealand Milk Products, hasta que en 1999 se fue para Estados Unidos, pues tenía ciudadanía gringa (su papá era de allá). Ya no trabaja con lácteos, pero no olvida esos años ni el sabor tan especial del queso hecho con pastos zulianos. Es algo que todos los miembros de la diáspora marabina saben, y anhelan volver a disfrutar.

En conclusión, uno siempre la termina comiendo, de una manera u otra. Yo, por lo menos, prefiero comerla sobre una pieza de pan tostado, con oliva virgen, ajo y un tomate frotado.

No estamos solos.

Enero 10, 2006

En un hecho: no estamos solos, pues todos los que tenemos mascotas lo sufrimos. En especial los que tenemos caninos, pues la Perrarina es el alimento por excelencia para nuestros mejores amigos. La escasez de los productos Purina fue porque retiraron el producto al detectar una contaminación por aflatoxinas que ocurrió en unos silos de maíz, una de las materias primas de esas extrañas bolitas que alguna vez bajo los efectos del alcohol y la juventud me atreví a probar.

Tengo conocidos y amistades que perdieron sus mascotas gracias a la intoxicación que generaba el producto contaminado: vómitos, erupciones, y otros síntomas hepáticos que en cuestión de días hacían llorar a más de uno por la pérdida de su compañer@ de cuatro patas. En mi casa los perros (tengo 4 perros grandes – 3 hembras y un macho que viven en las afueras de mi casa, y una falderita caniche que nos alegra puertas adentro) sufrieron distintos síntomas leves como vómitos, malestares y mal genio en cuestión de una semana. Cuando nos avisaron otras personas lo que estaba pasando, les suspendimos la dieta que durante años habían mantenido, pasando al via crucis de preparar que si huesos, arroz de baja calidad, sobras, patas de pollo, etc.

Llegó un momento que al perro hubo que añadirle vitaminas a su ración, pues comenzó a sufrir inconvenientes en su pelaje. Otra de las perras parió, y quedó en tan malas condiciones que una vecina comprometida con el proceso le regaló a mi mamá unas vitaminas de Barrio Adentro para darle a ver si echaba algunos kilitos. Lo peor en mi opinión fue descubrir que la caniche básicamente puede sobrevivir a punta de café con leche, queso, plátanos sancochados, huesos de pollo rostizado (al principio no le daba pues creía que le iban a perforar el intestino, pero sorprendentemente los digiere a la perfección) y pizza.

Por supuesto, no quiero hablar del hedor que causó esta dieta en toda la casa.

Gracias a Dios, los productos Purina ya han vuelto a los anaqueles en todas sus variedades. Normalmente compro en Makro el alimento para los grandes, y una que otra bolsa de Perrarina sabor a pollo para la “princesita” caniche. Luego de varios meses, el aroma de los jazmines ha vuelto a engalanar las jardineras de mi casa, a la par de la salud de mis perros. Corrimos con suerte, pues muchos perdieron su k-9 sin pena ni gloria, bajo los terribles efectos de esta hepatotoxina causada por el hongo Aspergillus flavus.
Pero hoy, al cerrar el Hotmail, me consigo con la noticia en MSNBC  (http://tinyurl.com/9ltqu) que los productos Diamond Country Value están contaminados allá con la misma toxina que mató tantas mascotas en nuestro país. Hasta la FDA (http://tinyurl.com/d4h5c) ha emitido una advertencia acerca de los productos envenenados, que van desde comida para el perro del mecánico hasta para gatos a dieta.

Para que vean, pasa hasta en los mejores países. Lo interesante sería averiguar de donde llegó ese maiz, o si simplemente es como se dijo aquí, una lamentable situación fortuita.

Por cierto: prefiero los gatos a los perros, pero eso es parte de otro cuento.

Sin agua, con Soda.

Enero 3, 2006

Es un hecho: luego de las festividades, y teniendo una familia grande, disfuncional y considerablemente conversadora, sobrevienen almuerzos, desayunos y cenas en grupo hasta que se acaba la comida de Año Nuevo.

Quizás hoy día la nota se asienta bajo la ignominiosa realidad marabina: no hay agua, ni la habrá durante los próximos 4 días aparentemente. El sistema que abastece a la mayoría de las zonas urbanas del estado ha colapsado en su cabecera, y el daño requiere una reparación exhaustiva y monumental. Por lo tanto, sigo disfrutando del exquisito sabor de las sobras navideñas en vajilla desechable, hasta nuevo aviso. Una suegra con diarrea pues le cae mal el jamón navideño, junto con mi mamá y mis tíos riendo a carcajadas, sazonan un mediodía atípico, en el cual no hay prácticamente tráfico con una ciudad sitiada por el líquido que cubre 8 de cada 10 partes del planeta.

Ya algunos de mis clientes tocaron mi puerta, o me enviaron un mensaje vía msn o celular. Creo que será mejor dedicarme a mis menesteres y seguir tomando refresco, porque agua no hay.

Al fin, un blog.

Enero 2, 2006

Este es mi primer post de mi primer blog, y aunque mis conocidos saben mi afición por la narrativa, debo confesar que di más vueltas que un perro pa’ echarse antes de decidirme a abrir este espacio.

Primero era el dilema de la plataforma, luego el tema (que hace rato estaba decidido, gracias a mi pletórica afinidad por la actividad sibarita, y que siempre me antecede), y por último fue la fecha, para la cual escogí sutilmente el 31/12/2005 a las 23:10. Lo demás es, tristemente, esto que están leyendo.

Espero no defraudar a nadie, aunque no me interesa mucho el nivel de expectativa que tengan. Tampoco me importa si incomodo a alguien, aunque honestamente no estoy buscando problemas via web, pues con los que tengo y mantengo en mi cotidianidad tengo.

Ahora, ¿por qué sale el primer post dos días luego de abrir el blog? Bueno, era obvio que para inspirarme necesitaba hartarme de pernil, hallacas (que preparé a última hora con mi madre, la cual secretamente tenía todo para hacer las hallacas menos voluntad), ensalada de gallina, pasteles, vino (ah, un Rioja de la Mancha 2000, que mi amigo Ché me trajo de España, y un Cabernet Sauvignon 2002 Gato Negro, entre otros), torta negra, y mucha música de Mecano: entre gritos y pitos los españolitos…

Espero plasmar en este blog las vivencias de este servidor, que disfruta de la cotidiana disfuncionalidad de una familia marabina de pura cepa, que todos los días se levanta para saludar la vida en el Siglo XXI riendo con sorna y júbilo.

Feliz 2006 para todos; disfruten la vida, y no dejen que nadie se los impida.