Si, ya lo se. El título de este post solo lo entienden los geeks que crecimos con una Apple ][, pero igualito se me salió el almanaque. Es que el post de Cereza está demasiado bueno.

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Un sandwich resuelto

enero 20, 2006

Hoy no tenía ganas de salir a comer, ni de preparar nada interesante, así que rumbo a casa llegué a una panadería y compré algunos fiambres y pan francés, para hacer unos panini con lo que primero encontrara en la nevera.

Por cierto, compré por puro snobismo la nueva presentación del Cheez Whiz: un sobrecito que trae unos gramos, por Bs. 500. Si, soy muy prosumer cuando veo tonterías como esa, aunque tenga un cuñete en la cocina, pero la idea de servir los sandwichs con un sobrecito de CW al lado me pareció estupenda.

Bueh, a la receta: un sartencito plano y pequeño, aceite de maiz y un toquecito de margarina en buen fuego. Al calentarse, casco un huevo y lo pongo a freir entero (O ), y coloco en la clara un poquito de cebolla emance para que se funda en la proteína coagulada. Sal y pimienta, y algún queso fuerte rallado. Encima pongo una rebanada gruesa (si, yo soy de los que me gusta comprar los embutidos gruesos, a menos que sea para una fiesta) de jamón ahumado, de ese que sobra como los panetones en esta época, otra rebanada de queso gouda y una tirita de tocineta.

Cuando el queso comienza a derretirse, entonces es que ya está: lo sacas cuidadosamente, y lo colocas en un trozo de canilla o en un pan francés grande para panini como el que compré hoy, con unas gotitas de worcestershire. Lo sirves con el sobrecito de CW, y listo.

Mi esposa que es tan especial, no gusta de la yema de huevo a término medio. Por eso el de ella fue un pelo distinto: sin cebolla, el huevo frito volteado (hecho de lado y lado), con jamón, gouda, tocineta y queso “de año”.

Por supuesto, el maridaje ideal es una cocacola bien fría. Y que la pasen bien esta noche.

Somos los mismos.

enero 19, 2006

Meditando acerca de En lo que nos convertimos, y por supuesto revisando el artículo de Elí Bravo, no soporto las ganas de postear mi opinión al respecto.

Todos somos iguales, y lo seguiremos siendo, amén de nuestras propias experiencias. Todos son falibles, somos de carne y hueso, y la sangre y la linfa seguirá corriendo por nuestras venas y arterias. Tendremos más o menos pelo, más o menos canas, y estaremos más o menos obesos. Pero seguimos siendo gente.

Solo aquellos que se convierten en monstruos pueden desdeñar de la humanidad de nosotros, las personas. Las penas y desgracias son algo propio de la condición humana, y por tanto es inherente a la especie el respeto y consideración por las personas que sufren. La condolencia, solidaridad y apoyo en los momentos de dolor y desgracia van más allá de cualquier raza, credo y condición económica y política, sofismas éstos que han sido construidos en base a la efímera y fugaz idea de hacer únicas las diferencias que nos sazonan la existencia en este planeta.

Según la OMS, todos debemos conocer a alguien VIH+ actualmente, aunque ni siquiera él lo sepa. Todos conocemos a gente diabética. Todos sufrimos de mal olor en los pies alguna vez en nuestras vidas. Todos conocemos a alguien que ha tenido o ha muerto por culpa del cáncer: mi amigo Edwin Morales murió en un par de semanas, luego de haber sido diagnosticado con una extraña y muy agresiva forma de cáncer; el papá de mi esposa murió de un estúpido cáncer de piel mal tratado por el oncólogo que lo vió, y pare de contar.

Pero, ¿qué tipo de ser humano puede violentar su propia condición y compartir comentarios aberrantes sobre la condición humana? ¿desde cuándo se volvió compatible la abominación y el ataque sistemático y descalificatorio hacia la desgracia un chiste? ¿quién dijo que eso es propio de las personas, de seres humanos? ¿cuando se volvió lo antinatural normal, pasable e incluso cómico?.

Creo que para aceptar esas novedosas y revolucionarias posiciones, es necesario convertirse en otra cosa, porque un ser humano no debe ni puede hacerlo a menos que se separe de su condición, y se transforme en un monstruo, en una idea mal pensada con patas, garras y hocico, en un depredador de conciencias, en un ideal desdeñado concebido por y para una mente sesgada, torcida y estrecha. En algo menos que un animal, peor que una bestia, más mortífero que un bicho ponzoñoso, y de ningún valor para la cadena alimenticia.

Hay que deshumanizarse para ser algo así como Juan Barreto.

Mi esposa me ayuda, y busca en la RAE la palabra miserable: desdichado infeliz, abatido, sin valor ni fuerza, mezquino, perverso abyecto y canalla. Creo que se queda corto, pero honestamente no quiero seguir pensando y ahondando en esto.

Valga esta oportunidad para hacer llegar mis condolencias a Leopoldo Castillo por la muerte de su hijo, y decirle que en este país seguimos viviendo y sufriendo, dígnamente como todos los seres humanos, cultivando los verdaderos valores de nuestra condición de seres vivos.

Gregorio y su carreta

enero 18, 2006

Como hoy ha sido un día atroz full diligencias, terminé cenando en la calle de nuevo. Esta vez mi tía Diosa me llevó a una de las esquinas de la famosa calle 67 Cecilio Acosta, exáctamente 67 con 10A: La Carreta de Gregorio.

Es un kiosco-carrito, donde venden arepas asadas con rellenos a la parrilla o en vara como prefieren decirle los que allí atienden: carne, pollo, chorizo y pernil recien hechos que acompañados de un suave queso rallado son servidos a Bs. 5mil por unidad.

Yo probé una de carne y otra de chorizo: buen punto de cocción, ni muy 3/4 ni tampoco seca como zuela de zapato viejo, razonable sazón, y las arepas de harina de maiz blanco recién hechas en brasa, que siempre son de mi agrado. Se acompañan con tres salsas, a saber picante de leche (bastante suave, más nata que ají), tártara (otra suave), y una crema de jojoto (excelente, fresca y bien condimentada sin llegar a opacar el resto). Una pepsi, y ya.

Próximamente, me dedicaré a hacer un survey con mapa y todo de esta calle del hambre (así llamaban mis tíos a las avenidas con muchos carritos de perros calientes), así como de Indio Mara, Los Olivos y otros sitios populares.

El Buruso

enero 18, 2006

Es un kiosco de fast-food y almuerzos ubicado de manera estratégica, en la esquina de la calle 77 (5 de Julio) con un tramo no muy conocido de la Calle 73, en una esquina del estacionamiento que queda entre el C.C. Cada 5 de Julio, el Banco Provincial de 5 de julio y frente al Banco de Venezuela 5 de Julio. Es decir: en plena Avenida 5 de Julio, al pasar el C.C. Montielco XD.

El buruso El buruso

Entre lo usual que venden para almuerzos están las chuletas ahumadas a la plancha, pechuga de pollo a la plancha, costillas de cerdo fritas, pasticho, macarronada, algún lomo de res o pollo guisado, verduras gratinadas con bechamel y mucho queso, puré de papas, y la sopa del día, ya sea de res, pollo o pescado. Los contornos disponibles incluyen varias ensaladas crudas y cocidas, arroz blanco que parece de una propaganda (sueltecito, con un suave perfume de ajo y cebolla, y apenas sal), plátano en tajadas o asado, y/o alguna pasta. Por supuesto, también venden empanadas, sandwichs, arepas, mandocas, jugos y pare de contar.
Sus precios son bastante accesibles, con almuerzos para llevar o para disfrutar ahí mismo en sus sillas a la interperie, a precios que van de Bs. 7000 en adelante. Lo clave es la calidad y la atención: de primera. Hoy como estaba de carrera (como es usual), pedí para llevar lomo guisado con tocineta (2 servicios medianos) y pollo con vegetales (1 servicio pequeño), los contornos usuales
(ensalada blanca, arroz, tajadas de plátano fritas o “friticas”) y una coca-cola de 1.5lt. Total: Bs. 29.200, y con eso solventé a mi esposa, mi mamá y mi panza, con algo más de 1Kg de excelente comida casera para llevar, recien preparada y me tardé menos de 10 minutos.

No lleguen a este sitio después de las 1:30pm, porque normalmente todo se acaba entre las 11:45am y la 1:00pm; aunque si pasan y ven movimiento, lleguen porque si algo quedó no fue porque estaba malo ese día, sino porque hicieron mucho de algo muy sabroso.

Mi familia siempre ha sido aficionada a comer pescado, en especial frito. Y siempre ha sido un pequeño escape a la cotidianidad disfrutar estos platillos en la comodidad de los pequeños restaurantes ubicados en la zona de Cabeza e’ Toro, cerca del Destacamento del CORE3 en el extremo norte del municipio Maracaibo.

Claro está, desde la apertura del Sambil regional este paseo se ha “acortado” en  la visual rural, pero a Dios gracias el sabor, la calidad, los precios y el ambiente se ha mantenido en estos locales. Ojo: jejenes y aromas “característicos” están incluidos. Cabe decir que todos los productos son más o menos frescos, producto de la pesca local. Lisas, bocachicos, corvinas, camarones, y demás especies del estuario son servidas fritas en manteca y/o aceite vegetal, acompañadas de una buena fría y del “big brother sun”. Los precios comienzan a partir de Bs. 4500 aproximadamente.
Lisa fritaPatacones

Hoy disfruté de lo clásico: un servicio con dos pequeñas lisas fritas, con yuca, patacones y crema. Debo decir que el sabor era el de siempre: inigualable. Podía comerme 10 servicios… Se sentía la cálida sensación del pescado perfectamente cocido en aceite hirviendo, jugoso y suave al paladar bajo una costra seca y salada que solo acompañé con un pequeño chorro de limón recién exprimido. Los contornos tenían la misma textura, y pasados por nata apenas con un toque de sal completaron la experiencia.
Excelente rato, 20 minutos de ida y otros 20 de vuelta, con Nescafé incluido al retorno. Fue un buen almuerzo.

PRR

enero 14, 2006

No, no es el ronroneo de un gato… Es Pimentón Relleno Rápido.

Como ya pasaron las fiestas, los supermercados bajan los precios de varios artículos, incluyendo los pimentones. Hoy me encontré con unos pimentones bárbaros: rojos, de casi 12x15x12cm, y entonces decidí hacerlos rellenos pero rápidos.

Unos cubitos de jamón, con puerro (ajo porro), cebolla, ajo, romero, orégano, sal, pimienta, unas aceitunas rellenas y un poco de arroz con cúrcuma que quedó de ayer, todo en el procesador de alimentos. Luego ese relleno directo a los pimentones, que simplemente los limpié, les dejé la tapita y con un poco de oliva por encima al horno hasta que estuvieron (25 minutos full fuego). Arroz blanco, un buen quesito palmita y listo.