No estamos solos.

enero 10, 2006

En un hecho: no estamos solos, pues todos los que tenemos mascotas lo sufrimos. En especial los que tenemos caninos, pues la Perrarina es el alimento por excelencia para nuestros mejores amigos. La escasez de los productos Purina fue porque retiraron el producto al detectar una contaminación por aflatoxinas que ocurrió en unos silos de maíz, una de las materias primas de esas extrañas bolitas que alguna vez bajo los efectos del alcohol y la juventud me atreví a probar.

Tengo conocidos y amistades que perdieron sus mascotas gracias a la intoxicación que generaba el producto contaminado: vómitos, erupciones, y otros síntomas hepáticos que en cuestión de días hacían llorar a más de uno por la pérdida de su compañer@ de cuatro patas. En mi casa los perros (tengo 4 perros grandes – 3 hembras y un macho que viven en las afueras de mi casa, y una falderita caniche que nos alegra puertas adentro) sufrieron distintos síntomas leves como vómitos, malestares y mal genio en cuestión de una semana. Cuando nos avisaron otras personas lo que estaba pasando, les suspendimos la dieta que durante años habían mantenido, pasando al via crucis de preparar que si huesos, arroz de baja calidad, sobras, patas de pollo, etc.

Llegó un momento que al perro hubo que añadirle vitaminas a su ración, pues comenzó a sufrir inconvenientes en su pelaje. Otra de las perras parió, y quedó en tan malas condiciones que una vecina comprometida con el proceso le regaló a mi mamá unas vitaminas de Barrio Adentro para darle a ver si echaba algunos kilitos. Lo peor en mi opinión fue descubrir que la caniche básicamente puede sobrevivir a punta de café con leche, queso, plátanos sancochados, huesos de pollo rostizado (al principio no le daba pues creía que le iban a perforar el intestino, pero sorprendentemente los digiere a la perfección) y pizza.

Por supuesto, no quiero hablar del hedor que causó esta dieta en toda la casa.

Gracias a Dios, los productos Purina ya han vuelto a los anaqueles en todas sus variedades. Normalmente compro en Makro el alimento para los grandes, y una que otra bolsa de Perrarina sabor a pollo para la “princesita” caniche. Luego de varios meses, el aroma de los jazmines ha vuelto a engalanar las jardineras de mi casa, a la par de la salud de mis perros. Corrimos con suerte, pues muchos perdieron su k-9 sin pena ni gloria, bajo los terribles efectos de esta hepatotoxina causada por el hongo Aspergillus flavus.
Pero hoy, al cerrar el Hotmail, me consigo con la noticia en MSNBC  (http://tinyurl.com/9ltqu) que los productos Diamond Country Value están contaminados allá con la misma toxina que mató tantas mascotas en nuestro país. Hasta la FDA (http://tinyurl.com/d4h5c) ha emitido una advertencia acerca de los productos envenenados, que van desde comida para el perro del mecánico hasta para gatos a dieta.

Para que vean, pasa hasta en los mejores países. Lo interesante sería averiguar de donde llegó ese maiz, o si simplemente es como se dijo aquí, una lamentable situación fortuita.

Por cierto: prefiero los gatos a los perros, pero eso es parte de otro cuento.

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Una respuesta to “No estamos solos.”

  1. Guillermo Says:

    …triste el caso de Purina, pero como tantas cosas en nuestro pais, se quedó en la queja. Igual que el caso de las Explorer, etc, etc.

    Seria bueno averiguar de donde vino ese maiz, al menos para tener alguna clase de precaución, asi sea con los Corn Flakes, jeje 🙂


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